¿Tienes las manos frías? Tenga cuidado, puede estar relacionado con esta enfermedad

La sensación de tener las manos frías puede ser común durante la temporada de frío. Sin embargo, para algunas personas, esta sensación puede ser más intensa y persistente, incluso cuando se cubren adecuadamente. Si experimentas este problema de forma recurrente, puede ser importante consultar a un médico y realizar una prueba de sangre para evaluar tus niveles de hierro. La razón detrás de esto es que la anemia puede ser una de las causas de la frigidez en las manos.

¿Qué es la anemia?

La anemia se define como una condición en la cual los niveles de hemoglobina en la sangre están anormalmente bajos. La hemoglobina es una sustancia presente en los glóbulos rojos que transporta el oxígeno a todos los órganos del cuerpo. Cuando los niveles de hemoglobina son insuficientes, los tejidos no reciben suficiente oxígeno, lo que puede resultar en sensaciones anormales de frío y calor. Los niveles normales de hemoglobina varían según la edad y el sexo, siendo de 14 gramos por decilitro de sangre (g/dl) para los recién nacidos, 13 g/dl para los hombres adultos, 12 g/dl para las mujeres adultas y 10,5 g/dl para las mujeres embarazadas a partir del segundo trimestre.

Tipos de anemia

Bacteriólogo con muestra de sangre en su mano, para examinar si hay anemia / limpiar la sangre - Este tipo de sangre es el más propenso a sufrir un ataque cardíaco, según estudio
Imagen: freepik

Existen varios tipos de anemia, cada uno con causas y características específicas. El tipo más común es la anemia por deficiencia de hierro, que ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente hierro para producir una cantidad adecuada de glóbulos rojos. Otras formas de anemia incluyen la anemia por deficiencia de vitamina B12, la anemia por deficiencia de folato, la anemia aplásica y la anemia falciforme. Cada tipo de anemia tiene diferentes causas y puede requerir un enfoque de tratamiento específico.

Causas y factores de riesgo para la anemia

La anemia puede tener una variedad de causas, que van desde deficiencias nutricionales hasta enfermedades crónicas. La deficiencia de hierro es una de las principales causas de anemia, pero también puede ser causada por una falta de vitamina B12 o folato. Otras causas incluyen enfermedades crónicas como la enfermedad renal crónica, la enfermedad inflamatoria intestinal y el cáncer. Algunas personas también tienen un mayor riesgo de desarrollar anemia, como las mujeres embarazadas, las personas mayores y aquellos con enfermedades crónicas.

¿Cómo se relaciona la anemia con las manos frías?

Cuando una persona sufre de anemia, puede experimentar una mala circulación sanguínea en todo el cuerpo debido a la falta de glóbulos rojos para suministrar oxígeno a los tejidos. Esta falta de oxígeno puede manifestarse en la sensación de manos frías. El Dr. Vikash Modi explica que «las personas con anemia tienen una mala circulación sanguínea en todo su cuerpo porque no tienen suficientes glóbulos rojos para suministrar oxígeno a sus tejidos. Si los tejidos no están adecuadamente oxigenados, la sensación de calor y frío no es normal».

Síntomas de la anemia

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Además de las manos frías, la anemia puede presentar otros síntomas. Algunos de los más comunes incluyen fatiga, dolores de cabeza, palpitaciones, piel seca, irritabilidad y palidez. Existen diversas causas de la anemia, como enfermedades, tratamientos médicos, pérdida de sangre durante la menstruación y el embarazo. Además, la alimentación también puede influir en los niveles de hierro en el organismo, especialmente en el caso de personas que siguen una dieta vegetariana o vegana y no compensan la falta de hierro presente en la carne y los productos lácteos.

¿Cómo se diagnostica la anemia?

El diagnóstico de la anemia comienza con una evaluación médica completa, que incluye un historial médico detallado y un examen físico. Se pueden realizar pruebas de laboratorio, como análisis de sangre, para determinar los niveles de hemoglobina y otros marcadores relacionados con la anemia. También puede ser necesario realizar pruebas adicionales, como una biopsia de médula ósea, para identificar la causa subyacente de la anemia.

Alimentación y anemia

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Los alimentos ricos en hierro pueden ayudar a cubrir las necesidades diarias de este mineral. Algunas fuentes de hierro incluyen el hígado, la carne, el pescado, los mariscos, las legumbres, los frutos secos, los cereales, las yemas de huevo y las verduras de hoja verde. Para evitar la deficiencia de hierro, se recomienda incluir una variedad de estos alimentos en la dieta diaria. Si sospechas que tu frigidez en las manos puede estar relacionada con la anemia, es importante consultar a un médico para obtener un diagnóstico adecuado y recibir el tratamiento necesario.

Suplementos y vitaminas para la anemia

Además de los cambios en la dieta, los suplementos y vitaminas pueden ser beneficiosos para tratar la anemia. Los suplementos de hierro, vitamina B12 y ácido fólico están disponibles en forma de tabletas o inyecciones y pueden ayudar a aumentar los niveles de estos nutrientes en el cuerpo. Sin embargo, es importante hablar con un médico antes de comenzar cualquier suplemento para asegurarse de que sea seguro y apropiado para la situación individual.

Complicaciones y efectos a largo plazo de la anemia

La anemia no tratada o mal controlada puede tener complicaciones y efectos a largo plazo significativos. La falta de oxígeno en el cuerpo puede afectar negativamente el funcionamiento de los órganos y tejidos, lo que puede llevar a problemas cardíacos, daño en los órganos y retraso en el crecimiento y desarrollo en niños. Por lo tanto, es importante buscar tratamiento adecuado y controlar la anemia de manera efectiva.

Cuándo consultar a un médico por anemia

Si experimentas síntomas de anemia o tienes preocupaciones sobre tu salud, es importante consultar a un médico. Un médico podrá realizar una evaluación completa y ordenar las pruebas necesarias para determinar si tienes anemia y cuál es la causa subyacente. El tratamiento adecuado y oportuno puede ayudar a controlar la anemia y prevenir complicaciones a largo plazo.

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Angélica Ramos
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