¿Por qué no debes dormir con los audífonos puestos?

Es mejor encontrar otras formas de relajarse y prepararse para una buena noche de sueño

Es una práctica común para muchos de nosotros dormir con música, podcasts, libros de audio u otros sonidos relajantes que se reproducen a través de audífonos. Sin embargo, ¿alguna vez te has preguntado si esta práctica tiene algún efecto en tu salud? Aquí te presentamos algunas razones por las que no deberías dormir con los audífonos puestos.

Dormir con audífonos puede parecer una forma efectiva de bloquear los ruidos externos y ayudarte a relajarte antes de dormir. Sin embargo, esta práctica puede tener implicaciones perjudiciales para la salud, por lo que es mejor encontrar otras formas de relajarse y prepararse para una buena noche de sueño.

compartir los audífonos
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¿Por qué no debes dormir con los audífonos puestos?

Daños potenciales a la audición

El uso prolongado de audífonos, especialmente a volúmenes altos, puede conducir a la pérdida de audición a largo plazo. Durante la noche, es posible que no te des cuenta de qué tan alto es el volumen, lo que puede aumentar el riesgo de daño auditivo.

Lesiones físicas

Los audífonos y los cables pueden causar lesiones físicas mientras duermes. Por ejemplo, podrías enrollarte en el cable y sufrir estrangulamiento. Además, los audífonos intrauditivos pueden causar irritación e infecciones en el canal auditivo si se usan durante largos períodos de tiempo.

Por qué no debes dormir con los audífonos puestos
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Efectos en la calidad del sueño

Aunque la música o los sonidos relajantes pueden ayudarte a conciliar el sueño, mantener los audífonos puestos toda la noche puede afectar la calidad de tu sueño. Los sonidos constantes pueden interrumpir los patrones naturales de sueño y evitar que entres en las etapas más profundas del sueño, que son esenciales para el descanso y la recuperación.

Impacto en tus oídos

El uso constante de audífonos aumenta la acumulación de cera en los oídos. Este exceso de cera puede causar bloqueos, lo que puede llevar a infecciones dolorosas y, en algunos casos, a la pérdida de audición.

Además, si el volumen es demasiado alto, puede causar daño auditivo a largo plazo. La exposición constante a sonidos fuertes, incluso a través de los audífonos, puede dañar las células ciliadas del oído interno, que son las responsables de transmitir el sonido al cerebro.

Por lo tanto, aunque puede ser tentador usar audífonos para ayudarte a dormir, es importante tener en cuenta los posibles riesgos para la salud y considerar otras formas de promover un sueño saludable.

Por qué no debes dormir con los audífonos puestos
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Por esta razón no debes compartir los audífonos

1. Infecciones del oído

Compartir audífonos puede propagar bacterias y hongos de una persona a otra. Esto puede llevar a infecciones de oído, especialmente si la persona con la que compartes tus audífonos tiene cera de oído o una infección preexistente. La piel y los pelos dentro del canal auditivo protegen el oído de la infección, pero el uso de audífonos puede hacer que los oídos se vuelvan más susceptibles a las infecciones.

2. Pérdida de calidad de sonido

El uso constante de los mismos audífonos por varias personas puede llevar a una pérdida de calidad de sonido. Cada persona tiene un tamaño de canal auditivo y una forma de oído ligeramente diferentes, y el uso constante de los mismos audífonos por diferentes personas puede hacer que los audífonos se adapten a una persona en particular y no a otras. Esto puede resultar en una experiencia de escucha menos placentera.

3. Riesgo de lesiones auditivas

Si estás compartiéndolos con alguien que tiene un volumen de escucha diferente al tuyo, es posible que termines escuchando música a un nivel que es demasiado alto para tus oídos. Esto puede dañar los pequeños pelos dentro del oído que son responsables de enviar señales al cerebro. Si estos pelos se dañan, pueden causar pérdida auditiva.

4. Falta de higiene

Otra razón por la que no se deben compartir es que pueden ser un caldo de cultivo para bacterias y hongos. Si no se limpian regularmente, los audífonos pueden acumular suciedad, sudor y aceites de la piel. Compartirlos puede aumentar el riesgo de infecciones y enfermedades.

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