¿Por qué es más probable que se tenga un ataque cardíaco cuando hace mucho frío?

Todos estamos familiarizados con la sensación de que nuestro cuerpo trabaja más duro en climas fríos para mantenernos calientes. Sin embargo, lo que tal vez no sepamos es que esta respuesta fisiológica tiene un impacto significativo en nuestro sistema cardiovascular. A continuación exploraremos cómo el frío afecta el riesgo de enfermedades cardiovasculares como un ataque cardiaco y qué grupos de personas son más vulnerables. También discutiremos algunas formas en que el frío puede ser beneficioso para nuestra salud en general.

El impacto del frío en el sistema cardiovascular

Cuando estamos expuestos a temperaturas bajas, nuestro cuerpo se enfrenta a un desafío para mantener su temperatura interna de 37°C. Para lograr esto, nuestro corazón comienza a latir más rápido y consume más oxígeno. Además, los vasos sanguíneos se contraen, lo que puede favorecer la coagulación de la sangre. De hecho, caminar en el frío puede equipararse a correr los 100 metros. Este impacto del frío en el riesgo cardiovascular es algo que a menudo se pasa por alto, pero es importante tenerlo en cuenta, ya que el número de accidentes cardiovasculares tiende a aumentar durante el invierno.

Un estudio publicado en el British Medical Journal reveló que por cada grado Celsius que desciende la temperatura, el número de casos de infarto aumenta un 2% en las cuatro semanas siguientes. La mayor parte de este riesgo se concentra en los primeros quince días después de la caída de la temperatura. La actividad física moderada en condiciones de frío puede ejercer una carga significativa en el corazón, incluso equivalente a correr los 100 metros. La Profesora Claire Mounier-Vehier, cardióloga en el CHU de Lille y presidenta de honor de la Federación Francesa de Cardiología, destaca la importancia de comprender y difundir este impacto del frío en el riesgo cardiovascular.

Personas en mayor riesgo durante el frío

  1. Personas con enfermedades cardiovasculares: Aquellos que ya padecen enfermedades cardiovasculares, como hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca o angina de pecho, tienen un mayor riesgo durante el frío. También se incluyen en este grupo las personas que han sufrido un infarto previo, han sido sometidas a cirugía cardíaca o han sufrido un accidente cerebrovascular. Estas condiciones preexistentes hacen que el sistema cardiovascular sea más vulnerable a los efectos del frío.

  2. Personas mayores de 70 años: Aunque no tengan patologías cardiovasculares, las personas mayores de 70 años son más susceptibles a los efectos del frío debido a que su organismo se adapta menos a las variaciones de temperatura a medida que envejecen. Además, su capa de grasa subcutánea suele ser más delgada, lo que aumenta el riesgo de hipotermia accidental. La hipotermia ocurre cuando nuestro cuerpo no puede producir suficiente energía para mantener la temperatura corporal por encima de los 35°C.

  3. Fumadores: Independientemente de su edad, los fumadores también están en mayor riesgo durante el frío. La combinación de frío, estrés y tabaco multiplica considerablemente el riesgo de infarto de miocardio. El estrés aumenta la frecuencia cardíaca, el frío contrae las arterias coronarias y el tabaco acelera el corazón mientras intensifica el estrechamiento de las arterias. Estos tres factores pueden provocar la obstrucción completa de una arteria que ya tenga placas de ateroma en formación.

Beneficios del frío para la salud

Aunque el frío puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, también puede tener algunos beneficios para nuestra salud en general. Estos incluyen:

  1. Mejor calidad del sueño: Muchas personas encuentran que duermen mejor en climas fríos. La temperatura fresca ayuda a mantener el cuerpo cómodo y puede promover un sueño más profundo y reparador.

  2. Alivio del dolor crónico: El frío puede tener un efecto analgésico en el cuerpo, lo que puede proporcionar alivio para aquellos que sufren de dolor crónico, como artritis o lesiones musculares.

  3. Mejora de la piel: El frío puede ayudar a mejorar la apariencia de la piel al reducir la inflamación y cerrar los poros. Esto puede ser beneficioso para personas con acné o piel sensible.

  4. Quema de calorías: Nuestro cuerpo necesita trabajar más para mantenerse caliente en climas fríos, lo que puede resultar en un mayor gasto calórico. Sin embargo, es importante recordar que esto no es un sustituto de una alimentación equilibrada y ejercicio regular.

El frío puede tener un impacto significativo en el riesgo de enfermedades cardiovasculares, especialmente para aquellos que ya tienen afecciones cardíacas, personas mayores y fumadores. Es importante tomar precauciones adicionales durante los meses de invierno para proteger nuestro sistema cardiovascular. Sin embargo, también debemos reconocer que el frío puede tener beneficios para nuestra salud, como mejorar el sueño, aliviar el dolor crónico, mejorar la piel y quemar calorías. Como siempre, es fundamental mantener un estilo de vida saludable y buscar el consejo de profesionales médicos en caso de dudas o preocupaciones específicas.

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Angélica Ramos
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